Senegal impuso su juego contra Bélgica. Fue superior al cuadro europeo, con y sin la pelota, casi hasta el final del partido, aunque en el fútbol, y más aún tratándose de este Mundial, nada está dicho hasta el 'pitazo' final.
Bélgica intentaba mover la pelota, pero sus circuitos eran cortados por una marca agresiva de los senegaleses. Al final, los 'Diablos Rojos' asociaron poco juego colectivo, siendo Doku, a partir de su capacidad para desequilibrar, el único que generaba peligro.
Luego, en la segunda mitad, ismaila Sarr se desmarcó, y controló de una forma magistral un pase que recorrió unos 40 metros de la cancha por el aire, para marcar un gol que sin duda quedará en la historia de las Copas del Mundo, y que para los africanos significaba el 2-0.
Cinco minutos para el final
Ya para el minuto 85, el fútbol de los belgas era impulsado por la desesperación. Se les escapaba el partido, y se les escapaba también un Mundial en el que no habían tenido el tiempo de demostrar de qué estaban hechos, pues una discreta fase de grupos le daba a esta selección plagada de estrellas una calificación decepcionante. Senegal manejaba el ritmo del encuentro, y todo indicaba que serían los campeones de África quienes pasarían a los octavos de final.
Sin embargo, a un gigante no puedes darlo por muerto. Ya con todo su equipo volcado al ataque, Romelu Lukaku, quien ingresó para el segundo tiempo, conectó un buen centro de Meunier, y marcó así el descuento. Y apenas tres minutos después, sucedió lo que en un momento era impensado: el arquero senegalés, de buen partido, salio en falso a cortar un centro y le dejó el gol servido a Tielemans, quien tomó el favor y lo cambió por el empate. A partir de ahí, se desató la locura, el juego se desordenó y quedó clarísimo que, nuevamente, otro episodio de este Mundial sería definido a puro drama deportivo.
Increíble
El partido se fue a la prórroga. El ritmo se volvió más vertiginoso, y el fútbol, también, más frontal aunque desprolijo. Ambos equipos tuvieron sus chances, pero fue en el minuto 118 cuando Tielemans cayó en el área senegalesa. El árbitro revisó la jugada en el VAR, y luego, cobró penal.
Y entonces, ocurrió algo de locos: Lukaku se acerca, toma la pelota y se perfila para tirar, pero, mientras en la tv los comentaristas analizan rápidamente sus estadísticas, se acerca a Tielemans y le cede el penal. Ya muy cerca de la última jugada del partido, el jugador del Aston Villa la clavó en un ángulo. Fue 3-2 a favor de Bélgica, en uno de los partidos mas infartantes de lo que va de la Copa del Mundo.