En este episodio de Huariques conocemos la historia de Marabunta, el restaurante fundado por Julio Miranda, quien transformó una pequeña parrilla ambulante en un referente para los amantes de los anticuchos y las carnes al carbón. Todo comenzó con una prueba: instalar una carretilla frente a su sanguchería. En apenas una semana, los anticuchos superaron las ventas de los sánguches y marcaron el inicio de una nueva etapa. Sin embargo, la pandemia estuvo a punto de acabar con el sueño. Gracias a la venta de anticuchos, rachi y mollejitas aderezadas por redes sociales, el negocio logró sobrevivir y crecer.