El espacio es grande, luminoso y perfecto para disfrutar de una carta variada, donde el barista Juan Coello, no deja de sorprendernos. Nos recibió con un Café Limo bien helado: lleva espresso, crema de coco, jarabe de goma y agua gasificada. Los Capuccino, el Ice Coffee, los cortaditos y Flat White están en su punto, y además puedes probar un coldbrew casero exquisito.