Joe Fox, jefe de cocina ejecutivo de Firmdale Hotels, explicó en una entrevista para el diario The Guardian, que la masa debería mezclarse bien antes de ser almacenada. “Lo transferiría inmediatamente a un recipiente hermético o a un tarro de mermelada en el frigorífico; de lo contrario, el aire puede provocar que se decolore, lo que puede resultar desagradable”, manifiesta.