“Uno de los protagonistas de este box es el suspiro a la limeña, un postre con mucha historia. Según relatos, fue bautizado con ese nombre por el poeta José Gálvez Barrenechea quien, enamorado de su esposa, la aparente creadora del famoso postre, decía que el suspiro de una mujer es dulce y suave. Así como el limón de convento, cuya receta se expandió por las monjas quienes enseñaban esta receta en los monasterios y conventos coloniales a las señoritas de la época”, indica Mila.