En el filme, la película acaba cuando Jack comienza a perseguir a Danny siguiendo el rastro de sus huellas en la nieve. El niño, que conoce mejor el lugar que su padre, pone en marcha un ingenioso plan: caminar hacia atrás sobre sus propias huellas y luego saltar a un lado. De este modo, Jack llega a al final de un rastro que no le lleva a ningún sitio, mientras que su hijo no tiene más que seguir sus huellas anteriores para encontrar la salida. Allí se encuentra con su madre y ambos huyen. Por su parte, Jack, perdido e incapaz de encontrar la salida, muere congelado.