“Te llenan la cabeza de cosas diciendo que las hormonas dan cáncer, que mientras más cosas te inyecten de repente te puedes causar un problema grave de salud, que no inventes tanto y uno dice: ‘Es que yo no estoy inventando, o hago esto o no tengo hijos’. Entonces yo dije: ‘Ya está, Diosito me protege, yo lo estoy haciendo por un propósito maravilloso, por un propósito que no puede ser malo y Dios me está poniendo esta vía porque es la única que tengo’”, contó.