La solidaridad entre las hermanas fue evidente, con Marisol consolando a Celine y tratando de calmarla: “Ay me vas a hacer llorar a mí, yo no quería llorar, no llores”, expresó Marisol, reconfortando a su hermana. Celine, por su parte, reveló el peso que sentía sobre sus hombros: “Yo estoy demasiado estresada, siento que la presión es demasiada para mí. Hace horas quiero llorar y salir corriendo”.