Con tres décadas de trayectoria, Giovanni Ciccia es una de las figuras más populares de la escena cultural peruana. Su carrera ha transitado entre el cine, el teatro, la televisión y la música. Desde su faceta con los Chabelos hasta sus recordados personajes, ha construido una identidad artística propia.
Ahora dirige Esperando a Baltasar, una comedia actual que convierte el escenario en un campo de batalla ideológico. La puesta en escena, protagonizada por Óscar López Arias y Renzo Schuller, va hasta el 24 de mayo en el Teatro Municipal de Surco, con funciones de viernes y sábado a las 8 p. m., y domingos a las 7 p. m. Entradas en Teleticket.
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¿Qué te atrajo de Esperando a Baltasar?
La llamada de mi amigo Renzo Schuller con quien he trabajado muchos años e inicia su aventura como productor, luego haber leído la obra de Fernando Schmidt, que es un dramaturgo latinoamericano, que está teniendo mucho éxito en distintos países. Me pareció una pieza muy divertida para trabajar con Renzo y Óscar. Y el hecho de volver al Teatro Municipal de Surco, que es un lugar muy cómodo.
¿Cuál es el argumento?
Son dos ciudadanos de a pie que son convocados a hacer un trabajo en un centro comercial, van a hacer un evento que se llama “Encuentro con los Reyes Magos” y mientras esperan a Baltasar, Melchor está dispuesto a hacer su trabajo de la mejor manera y Gaspar viene con una misión secreta que vamos a descubrir en la obra. Muestra la situación mundial, cómo la gente está bastante polarizada y radicalizada. Es una obra actual, una obra viva y de eso se trata el teatro, de hablar de temas que son importantes para nuestros días. Nuestra intención siempre es entretener como primera misión, pero no se puede entretener sin dejar un mensaje importante.
¿Cuánto tiempo tomó preparar esta obra?
La hemos ensayado por dos meses y es una corta temporada. Creo que los ensayos han sido más largos que lo que durará la temporada, que tendrá seis semanas. Son solo 18 funciones, no esperen al último momento.
Empezaste hace más de 30 años y has hecho cosas importantes en cine y televisión. ¿Cuál de estos proyectos ha marcado un antes y un después en tu carrera?
No puedo dejar de mencionar tal vez mi primera película, que fue No se lo digas a nadie; hasta antes de eso hacía teatro, hacía cosas pequeñas, pero después de esa película sentí que el público me empezó a reconocer y me abrió las puertas a mejores trabajos.
Tu papel en Django también conectó mucho con el público.
Creo que así como Django, mis personajes en Al fondo hay sitio, El evangelio de la carne, Mi problema con las mujeres, Recontra loca y La Nona han sido importantes y han dejado a la gente pensando y hablando de la producción. Pero si me preguntas sobre un antes y después, yo siento más bien que todos han ido hacia adelante, formando una carrera que ahora agradezco. Me siento bastante contento de haber podido tener todas esas oportunidades.
Estás a punto de estrenar una película.
Sí. El 28 de mayo estrenamos la película de Gianella Neyra, Amando a Amanda, una comedia romántica sobre lo que significa el compromiso de amar a la otra persona por sobre todas las cosas. Fernando, mi personaje, es un tipo que ama perdidamente a Amanda y hace todo por recuperarla.
¿Qué tanto se parece a ti ese personaje?
Podría parecerse a mí porque me casé, tuve a mis hijos y decidí amarlos cada día por encima de todo, porque aparte del amor que uno siente, también hay una decisión de estar ahí y de seguir adelante.
En esta época no muchos deciden comprometerse y amar en momentos complicados.
Debe ser que soy viejo, que soy de la vieja escuela, pero sí soy una persona que asume sus compromisos y los mantiene. El problema es pensar en el amor como algo que te da felicidad y el amor también es empujar el carro, trabajar, cultivar, a veces llorar, sufrir. El amor viene con el dolor. Cuando nacen tus hijos aparece el amor más grande y a la vez el miedo más grande, que podría ser perderlos o que les pase algo, es doloroso, pero ya nos pusimos serios.
¿Cómo van los Chabelos?
Nos estamos yendo a Europa para una gira pronto. Haremos cuatro conciertos en Madrid, Barcelona, Milán y París. Desde el quince de mayo estaremos allá, así que a toda la comunidad peruana que esté en Europa, nos veremos pronto.
Has dirigido, actuado, hecho música, ¿qué más te gustaría hacer?
Parte de lo que ha caracterizado mi carrera es que nunca me he planteado las cosas, sino que han ido pasando y las he ido disfrutando una a una. Ahora mismo estoy escribiendo un guion y espero poder firmarlo pronto y estrenar con un guion escrito por mí, ese es el siguiente paso. Es algo que deseo hacer. A nivel personal, me gustaría ser abuelo. Todavía no me toca, pero espero que pronto.
¿El arte puede ayudar a unir al Perú?
Esa es la idea del arte, conciliar, buscar reflexión, ser mejores personas cada día. Sin embargo, yo tengo 30 años en esto y todavía no veo muchas mejoras, entonces habría que hacer un estudio más profundo, pero sigo con la ilusión de que esto no sea en vano, de que sea un espacio de encuentro.