“Nos encontrábamos en un día familiar y de recreación, quien suscribe, mis dos menores sobrinos de 10 y 2 años, y mi cuñado Paolo Hurtado, cuando me percaté de la presencia de la señora Jossmery Toledo, quien se encontraba haciéndonos un seguimiento a todos los establecimientos a los que entramos lo cual causó mi indignación”, empieza contando la excuñada del pelotero.