“Ayer fue uno de los despertares más dolorosos de mi vida. Los noticieros no especificaban si Diego había fallecido o no. Solo decían que había caído de un piso 14. Y aunque la conclusión es obvia, yo no quería que Diego se vaya porque era un hombre bueno, talentoso y sobre todo, padre. Nada importa, más hoy que su hija y el hermano de ella. Por más que el dolor me cope, el auténtico sufrimiento es de ellos”, escribió Pedro Suárez Vértiz la madrugada de este sábado 6 de agosto.