"Britney y Jason comparten el móvil, y vigilan detalladamente las llamadas. Además, lo han programado para bloquear los números asociados a Lufti y el acceso a algunos sitios web también ha sido restringido. Su familia no quiere que Britney lea historias negativas que puedan afectarla, y lo hacen con amor y por su propio bien", reveló una fuente al portal RadarOnline.com.