El calvario de Paz comenzó cuando su esposo, Fermín, se vio sumido en una fuerte deuda con prestamistas despiadados. Ante la presión de las circunstancias, Fermín, en un acto despreciable, encontró en la venta de su propia hija una salida a sus problemas financieros, negociando con Mauro Nicoliti, un hombre sin escrúpulos.