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Un Perú que despierta confianza en los empresarios iberoamericanos

"El Perú dispone de enormes fortalezas para seguir creciendo, pero ese potencial necesita estabilidad, seguridad jurídica y un marco regulatorio que incentive la inversión.", sostuvo la presidenta de CEAPI, Núria Vilanova

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"Cuando las instituciones funcionan, el diálogo prevalece y la empresa encuentra un entorno de confianza.", destacó Vilanova.
Fecha actualización:
23/07/2026 - 16:00
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Por Núria Vilanova, presidenta de CEAPI

En el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) somos plenamente conscientes de que Perú afronta una oportunidad histórica para reforzar la confianza, consolidar sus instituciones y recuperar el dinamismo económico. Son momentos en los que el liderazgo político adquiere una relevancia especial, porque de él depende buena parte de la capacidad de un país para generar estabilidad, atraer inversión y crear oportunidades para sus ciudadanos. Un liderazgo que tiene nombre propio: Keiko Fujimori.

Recuerdo especialmente una conversación con la nueva presidenta de Perú durante el VIII Congreso Iberoamericano de CEAPI, celebrado en Sevilla en 2025. Allí compartió con empresarios de toda Iberoamérica una visión de país basada en el diálogo, la reconciliación y el compromiso con el futuro del Perú. No habló entonces en clave electoral -ni siquiera había decidido si ser candidata-, sino desde la convicción de que, independientemente de las circunstancias, seguiría dedicando su vida al servicio de su país. Porque para ella la política trasciende los cargos, y exige anteponer siempre el interés general.

Los empresarios que somos parte de CEAPI hemos tenido la oportunidad de compartir diferentes momentos con Fujimori y tener la certeza de que es una dirigente que combina experiencia, capacidad de trabajo y una profunda vocación de servicio. En ella no hay espacio para el resentimiento ni para la revancha. Al contrario, las dificultades que ha afrontado han fortalecido su compromiso con el Perú y con la necesidad de construir un futuro mejor para todos los peruanos. Pese a haber sufrido encarcelamiento, que la mantuvo alejada de sus hijas durante años, siempre habla de aquella etapa poniendo el foco en lo que aprendió de la convivencia con mujeres marcadas por historias especialmente difíciles y en la profunda fe que desarrolló durante ese tiempo.

Como ha recordado recientemente, Perú necesita sanar sus heridas a través del diálogo y la construcción de consensos. En un país que ha vivido años de inestabilidad política e institucional, recuperar la confianza pasa necesariamente por tender puentes y buscar acuerdos amplios. Como ella misma ha señalado, una de sus mayores responsabilidades será liderar un profundo proceso de reconciliación y de unidad nacional.

Quienes impulsamos espacios de encuentro entre empresarios y responsables públicos sabemos que ningún país alcanza un desarrollo sostenible sin una visión compartida. La política y la empresa no son mundos enfrentados, sino aliados imprescindibles para impulsar el crecimiento, fortalecer las instituciones y mejorar la calidad de vida de las personas.

El Perú dispone de enormes fortalezas para seguir creciendo, pero ese potencial necesita estabilidad, seguridad jurídica y un marco regulatorio que incentive la inversión. En esa dirección apuntan las principales prioridades económicas planteadas por Keiko Fujimori: impulsar un amplio proceso de simplificación administrativa y digitalización de trámites para reducir la burocracia; acelerar los proyectos de inversión privada en sectores estratégicos como la minería, la energía, la agricultura, la infraestructura y el turismo; ampliar las asociaciones público-privadas y las obras por impuestos; reforzar el apoyo a las micro y pequeñas empresas mediante una mayor simplificación para emprender y avanzar en la formalización de la economía. Todo ello acompañado de disciplina fiscal, respeto a la independencia del Banco Central de Reserva y un firme compromiso con la estabilidad macroeconómica, condiciones imprescindibles para atraer inversión, generar empleo formal y reducir la informalidad que todavía afecta a millones de peruanos.

Esa visión conecta plenamente con una convicción que compartimos desde CEAPI: la empresa es uno de los principales motores del progreso social cuando encuentra un entorno de confianza. La inversión privada no solo genera crecimiento económico; también impulsa la innovación, crea empleo de calidad, amplía las oportunidades y contribuye a reducir la pobreza.

También compartió su defensa de una economía social de mercado, de la libertad económica y del papel transformador del sector privado como la herramienta más eficaz para generar riqueza, crear empleo y favorecer un desarrollo inclusivo. Porque para Fujimori, liderar significa, sobre todo, crear oportunidades para los demás.

Conocemos igualmente su visión de la relación entre empresa y política. El compromiso con un país puede ejercerse desde ambos ámbitos: desde la empresa, impulsando inversión y desarrollo; y desde la política, creando las condiciones para que esa inversión se traduzca en prosperidad compartida. Son responsabilidades distintas, pero profundamente complementarias.

Keiko Fujimori confluyen tres factores especialmente relevantes para cumplir el objetivo de que Perú ponga rumbo a la estabilidad institucional y el crecimiento económico: se ha rodeado de un equipo con experiencia, cuenta con una sólida base de apoyo en el Poder Legislativo y aporta más de tres décadas de trayectoria política, un conocimiento profundo de la realidad nacional y la determinación necesaria para impulsar las reformas que el país necesita.

Desde CEAPI queremos acompañar a Perú en ese camino. Ya lo estamos haciendo. Una delegación de empresarios iberoamericanos estamos estos días en Lima para conocer de primera mano cuáles son las oportunidades que ofrece un país que inicia una nueva y prometedora etapa. Porque estamos convencidos de que cuando las instituciones funcionan, el diálogo prevalece y la empresa encuentra un entorno de confianza, quienes más se benefician son los ciudadanos.
 

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