La pandemia golpeó al país hace seis años, pero aún hay un sector que afronta las consecuencias de esta crisis sanitaria: el turismo. El Perú aún no logra alcanzar las cifras de visitantes del exterior que recibía en 2019 (ver cuadro) y, durante los diversos gobiernos que hubo en este último quinquenio, poco se hizo para la recuperación de este rubro que genera más de 1.3 millones de puestos de trabajo entre directos e indirectos.
En tanto, las agroexportaciones peruanas se verían afectadas principalmente el próximo año.
Por eso, la llegada de un nuevo gobierno se presenta como una oportunidad para volver a poner al Perú en los ojos del mundo por sus atractivos turísticos. Ante esto, presentamos una ruta que puede seguir la gestión entrante para cumplir y superar los resultados que se obtuvieron en 2019.
MODERNO Y VARIADO
Sin duda, en los últimos años uno de los temas turísticos que más han sonado ha sido la situación de Machu Picchu. Nuestra ciudadela no solo ha estado en los ojos de todos por ser una de las maravillas del mundo, sino por los conflictos generados luego de que, durante la gestión de Pedro Castillo, se decidiera que 1,000 tickets diarios para entrar a este espacio se vendieran de manera presencial. Esto no solo ha llevado a la incomodidad de los viajeros, sino que también ha significado que algunos miren otros destinos que brindan más facilidades.
El CEO de Casa Andina, Juan Stoessel, explicó que la recuperación de este atractivo debe ser la prioridad cuando ingrese el nuevo gobierno. Para el Ejecutivo, la comercialización de las entradas debe ser 100% online. Además, indicó que es fundamental que se ejecute el Plan Maestro del Santuario Histórico de Machu Picchu, que contiene la planificación que guía la conservación del patrimonio y el desarrollo de este sitio arqueológico.
Más allá de la ciudadela, sostuvo que también se deben poner en valor los múltiples atractivos que tiene el Perú en todo su territorio. Para ello, señaló que es necesario mejorar la infraestructura de carreteras y servicios, así como lograr la conectividad entre regiones. “Es indispensable que nuestras playas del norte mejoren”, añadió.
Del mismo modo, Stoessel aseguró que se requiere una reingeniería de Promperú para que vuelva “a promocionarnos agresivamente en el exterior”, de manera que el país pueda competir y superar a otras economías de la región. A la par, apuntó que se deberían impulsar las Obras por Impuestos (OxI) turísticas para que los privados ejecuten y financien proyectos públicos que mejoren la experiencia del visitante y la calidad de vida de las comunidades.
TIEMPO Y FORMALIZACIÓN
El crecimiento del turismo debe ser una política de Estado y así lo resaltó la presidenta de la Asociación Peruana de Agencias de Viajes y Turismo (Apavit), Patricia Campos. Para ella, es indispensable que la próxima gestión cree incentivos para la formalización de las empresas turísticas, que se simplifiquen los trámites y se fortalezca la capacitación continua. “Hay que promover la transformación digital para que nuestras empresas sean más competitivas”, afirmó.
Un punto que no debe pasar desapercibido, según la representante del gremio, es que se garantice la seguridad, el orden y la atención a los visitantes. Ante esto, destacó la importancia de que exista un trabajo articulado entre el Estado, las autoridades y el sector privado.
“El turismo solo crecerá de manera sostenible si existe una coordinación permanente entre el Gobierno, los gremios, los gobiernos regionales y el sector empresarial para diseñar políticas, ejecutar proyectos y dar continuidad a las estrategias, independientemente de los cambios de gestión”, sostuvo.
DIVERSIDAD
El Perú tiene una variedad de cosas que ofrecer al mundo. Por ello, el presidente ejecutivo de Promperú, Michael Guevara, indicó que parte de la estrategia es promocionar al país como uno de los destinos más diversos del mundo.
“Pocos pueden ofrecer en un mismo viaje gastronomía reconocida internacionalmente, patrimonio cultural, naturaleza, aventura, turismo comunitario, una industria de reuniones en expansión y ciudades con una creciente oferta urbana”, aseguró.
En ese sentido, detalló que una persona que visita el país por un tema de aventura o de naturaleza gasta en promedio US$1,733, mientras que alguien que hace turismo comunitario puede desembolsar más de US$2,000 y permanece alrededor de 17 noches.
La ruta de Promperú también apunta a una promoción más internacional. Actualmente, el representante de la institución informó que están concentrando los esfuerzos en mercados estratégicos como Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador, México, Chile, Alemania, España, Francia, Reino Unido, Australia e India.
El presidente de la institución precisó que, acompañado de esta promoción, se necesita una oferta competitiva, capaz de responder a las expectativas de los visitantes. “Nuestro objetivo es que las empresas turísticas peruanas sean cada vez más competitivas, innovadoras y preparadas para responder a las nuevas tendencias del mercado internacional”, agregó.
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