Exjefe de la SBS y exdirector del BCR, Juan José Marthans, precisó que para este año se proyecta un récord histórico de exportaciones, mientras que los precios internacionales de los productos que integran nuestra canasta importadora vienen disminuyendo. Advirtió que se requieren señales de prudencia en el manejo fiscal.
Esta es una obra que beneficiará a más de 1.6 millones de personas de cinco regiones del país.
¿Cuál es su expectativa sobre el desempeño de la economía para este segundo semestre?
El problema va más allá de lo que ocurra en el segundo semestre. El BCR estima que para el quinquenio 2022-2026, la inversión privada crecerá solo 0.7%, si esto se valida, nuestro crecimiento promedio anual del PBI sería de solo 2.3%; con lo cual, el quinquenio estaría perdido. Por ello, tenemos que repensar nuestra institucionalidad, la gobernanza, la calidad de Estado y la infraestructura. El sector público, al que le hemos encomendado ser parte de la solución, está enfermo.
¿El sector externo seguirá soplando a favor de Perú?
Es el sector que está permitiendo flotar a la economía peruana. Si no hay mayores cambios en el entorno mundial, este año nuestras exportaciones podrían alcanzar un récord histórico de más de US$80,000 millones, y la balanza comercial superaría los US$26,000 millones. Los precios de los minerales, donde el cobre y oro explican alrededor de la mitad del valor de nuestras exportaciones, nos favorecen como nunca. Además, nuestra canasta importadora refleja una caída de los precios internacionales a la mitad de los niveles registrados hace dos años en productos como el maíz y el trigo. Los términos de intercambio son el doble de los que tuvimos en marzo de 2009 y el triple de los de marzo de 2001. Nunca habíamos tenido un frente externo tan favorable. Crecer a solo 3% y presentar un déficit fiscal en estas condiciones es poco aleccionador.
¿Cuál espera que sea el impacto de las políticas de Trump en el Perú?
El impacto en el ámbito comercial siempre es negociable; en cambio, los efectos en el terreno geopolítico y financiero no lo son. Lo que me preocupa es la potencial inestabilidad y sus secuelas sobre la credibilidad de la actual arquitectura financiera internacional. El FMI está perdiendo vigencia, se ofrecen monedas virtuales que necesitan de regulaciones serias para evitar riesgos de lavado de dinero y de desconocimiento de la trazabilidad de los usuarios de la banca. Además, los bancos globales hacen paralelamente banca de inversión y comercial sin barreras. No creo que enfrentemos una hecatombe, pero debemos estar atentos. La recomendación es simple: cautela, diversificar carteras y preparar planes de contingencia.
Trump aprobó la Ley Genius, que exige que las criptomonedas estén respaldadas por activos líquidos como el dólar y los bonos del Tesoro de corto plazo, lo que busca consolidar a la divisa estadounidense como moneda de reserva global, ¿cuál será el impacto?
Las “stablecoins” anunciadas recientemente son criptomonedas que estarán respaldadas por el dólar y los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Es paradójico. Los dólares pierden valor y su participación en la estructura de las reservas internacionales de los bancos centrales del mundo ha caído. Una década atrás explicaban casi el 60%, hoy se aproximan a solo 40%. El dólar se ha depreciado más de 15% en solo un semestre. Estados Unidos ya no es considerada una economía AAA, y el mundo discute cada vez más abiertamente un proceso de desdolarización global. En Perú los depósitos en dólares en la banca alcanzan el 35% y podrían licuarse a la mitad en menos de un año. Todo indica que se viene una desdolarización mayor en nuestro país en los próximos meses.
¿Cuál es su opinión sobre el manejo de las finanzas públicas en el frente interno?
Como es conocido, preocupan las señales de descontrol del gasto por parte del Congreso alineado con el Ejecutivo. En un año preelectoral, la Ley de Prudencia y Transparencia Fiscal debería aplicarse con mayor rigurosidad para evitar los excesos que todos conocemos. Los precios de los minerales han cerrado parte de la brecha fiscal y podría acercarnos a cumplir la meta del 2% del PBI. El problema de fondo no es si se cumple la meta, sino la escasa institucionalidad que permite a la clase política hacer lo que desee con el gasto público corriente. El tema es que nuestra recaudación por unidad de PBI es estructuralmente muy baja debido a la presencia de informalidad, que le cuesta al Estado una pérdida de recaudación de alrededor de 9 puntos porcentuales del PBI. Allí está el problema. ¿Qué ministro de Economía de los últimos 30 años ha hecho algo para marcar pautas generales para encontrar una solución a este problema estructural? Nadie.
En algunos negocios las ventas de licores pueden representar hasta el 70% de sus ingresos mensuales.
¿El aumento de la remuneración de la presidenta, que más que duplica su sueldo anterior, se justifica por su desempeño?
De ninguna manera. Mucha gente busca la función pública para ganar los sueldos que nunca pudo alcanzar en el frente privado. Además, para llegar a liderar el Ejecutivo o el Legislativo no hay requerimientos bien diseñados en materia de calificación profesional y comportamiento ético. Y si los hay, no se cumplen. Eso denota los pésimos estándares de gobernanza del país.
¿Qué hacer con Petroperú?
Se le da demasiadas vueltas a un problema tan obvio. Estamos hablando de una empresa que por años no ha podido ser reflotada. Una empresa quebrada. Estamos hablando de una empresa que le cuesta miles de millones de dólares a los peruanos. Pregunto: ¿Cuándo se originó este problema?, ¿quiénes firmaron los contratos de la ampliación y luego modernización de la refinería de Talara?, ¿quiénes propiciaron la salida de Petroperú del ámbito fiscalizador de Fonafe? Perú no es un país petrolero y los combustibles fósiles no tienen mucha perspectiva. Petroperú es la mejor muestra del porqué no debería haber este tipo de empresas públicas en el país.
¿Cómo evalúa la gestión del ministro Raúl Pérez Reyes?
No me parece el único responsable de un potencial incumplimiento de la meta fiscal. El impacto de los precios de los metales podría acercarnos al cumplimiento. No obstante, el problema de fondo, como lo he mencionado, es estructural. Es cierto que el mercado espera señales de prudencia y disciplina fiscal. Mi recomendación sería que adopte una postura más firme frente al apetito del frente político. Que se ponga duro y recibirá el aprecio de muchos peruanos.
El MEF atribuye la baja inflación del país a la “política fiscal responsable”, ¿es cierto esto?
En absoluto. La baja inflación responde a una combinación de factores. En primer lugar, al sólido desempeño de Julio (Velarde) y los técnicos del BCR. En segundo lugar, al manejo adecuado del componente importado de la inflación como resultado de mantener una moneda estable frente al dólar. En tercer lugar, a la caída de los precios internacionales de nuestra canasta importadora de alimentos en los dos últimos años. Y, finalmente, a la relativa normalización de las cadenas de suministro globales.
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