Por Ximena Arrospide, Directora Senior de Marketing en P&G Perú
En un mundo interconectado, donde las economías se entrelazan y las dinámicas laborales evolucionan constantemente, hay un factor que se ha identificado como clave para acelerar el crecimiento económico global: la participación activa y equitativa de las mujeres en la fuerza laboral. Según Indermit Gill, economista en jefe del Banco Mundial, “las mujeres tienen el poder de dar un impulso a la economía mundial”. Esta afirmación no solo es positiva, también es un recordatorio de que la equidad de género no es una meta aislada, sino una fuerza transformadora para todos.
Como en muchos otros países, en Perú, la brecha de género en el mundo laboral aún es significativa de cara a alcanzar un desarrollo pleno e inclusivo, considerando que hoy la participación femenina en cargos directivos solo alcanza el 13%, en promedio, según la asociación Women CEO Perú. Esta situación no es ajena a un sector tan vital y de gran relevancia como el de consumo masivo, donde las decisiones estratégicas y comerciales tienen un impacto directo en la sociedad.
Aunque se han dado avances importantes en muchos aspectos, las mujeres siguen enfrentando desafíos significativos cuando se trata de alcanzar posiciones de liderazgo en empresas globales y locales, tales como la persistencia de sesgos y estereotipos, conciliación entre la vida personal y profesional, estructuras organizativas históricamente dominadas por hombres, entre las principales, por lo que se necesita un enfoque integral para lograr un real cambio.
Históricamente, la industria de consumo masivo -una de las más dinámicas y con mayor interacción en la vida cotidiana de las personas- ha sido dominada por figuras masculinas en altos cargos. En este contexto, la incorporación de mujeres en posiciones de liderazgo no solo representa una cuestión de justicia social, también una ventaja competitiva para las empresas.
Las mujeres aportan perspectivas únicas que enriquecen las estrategias empresariales, especialmente en un mercado tan diverso como el peruano, donde las decisiones de consumo reflejan una amplia gama de necesidades y expectativas. Incluso, una última encuesta realizada por Ipsos Internacional revela que el 58% de peruanos conectados considera que las cosas funcionarían mejor si más mujeres ocuparan posiciones de responsabilidad en empresas y el Gobierno.
La clave, en línea con ello, está en seguir impulsando iniciativas que inspiren y promuevan la igualdad de género en las organizaciones. Solo a través de un compromiso real y sostenido, podremos garantizar que las mujeres ocupen el lugar que les corresponde en la toma de decisiones, contribuyendo al crecimiento de las empresas y al progreso de la sociedad en su conjunto.
Es importante reconocer que la equidad de género no se trata solo de contar con una proporción justa de mujeres en los equipos de trabajo, sino de ofrecerles las herramientas y el apoyo necesario para que puedan ejercer su liderazgo y crecer profesionalmente sin limitaciones. Esto incluye flexibilidad laboral, transparencia salarial, políticas de conciliación familiar y laboral, programas de desarrollo, etc.
Se deben, además, promover iniciativas que reflejen el esfuerzo por la equidad de género y que beneficien a todos los colaboradores de la organización, como evaluaciones de desempeño basados en resultados, programas de mentoría y capacitación, planes de carrera personalizados, implementación de licencias de paternidad, entre otras acciones que desde luego promovemos en P&G.
La lucha por la equidad y, en general, por la inclusión debe ser un compromiso constante y colectivo. La verdadera transformación solo se logrará cuando los esfuerzos se alineen con un propósito decidido de todos los sectores. Debemos trabajar juntos, empresas, gobierno y sociedad civil, para romper las barreras que impiden no solo a las mujeres alcanzar su pleno potencial sino a cada miembro de la organización para que pueda brillar por su talento y contribuir al éxito de la compañía desde su rol. Al empoderar a los colaboradores, independientemente de su género, construimos un futuro más justo y próspero para todos.