En este sentido, es indudable que la tecnología se convierte en una herramienta esencial para poder establecer mecanismos eficientes en el ecosistema de negocios, fortaleciendo las buenas prácticas empresariales y de autorregulación. De este modo, la digitalización empresarial fortalece conceptos imprescindibles para los consumidores de hoy, como el confort, facilidad de uso y experiencia de compra o consumo.