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Papá de Neymar le pide QUE NO SE RETIRE tras eliminación de Brasil del Mundial 2026

Mira la carta del padre del '10' AQUÍ.

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Papa de Neymar pide que no se retire tras eliminacion de Brasil Mundial 2026
Neymar tiene 34 años de edad (Foto: X).
Fecha actualización:
07/07/2026 - 12:58
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El papá de Neymar publicó un texto enorme en su cuenta de Instagran, deseándole fuerzas al '10' de la Selección de Brasil y, tras la eliminación del Mundial 2026, le pidió que no se retire del fútbol profesional.

Recordemos que, el domingo 5, el scratch perdió 1-2 ante la Selección de Noruega con dos golazos de Erling Haaland. Como consecuencia, tuvo que regresarse -antes de tiempo- a su casa en dieciseisavos.

Inmediatamente después del final de ese doloroso partido, el máximo goleador de la historia de la verdeamarela anunció a los medios de comunicación que "se acabó", para él, volver a jugar en la Seleção.

Ante esa situación, el papá de Neymar Jr. (y representante) utilizó sus redes sociales para dirigirse al crack y pedirle públicamente que todavía no se retire del fútbol profesional a pesar de sus 34 años de edad.

 

Carta completa del papá de Neymar:

"Ah, hijo... Qué viaje. Qué hermoso camino. Desafiante. A menudo doloroso, pero infinitamente bendecido.

Parece que fue ayer cuando vi a ese niño con un balón en los pies, soñando sin imaginar hasta dónde lo llevaría Dios. Desde muy pequeño, me di cuenta de que había algo diferente en ti. No era solo talento. Era un propósito.

Y elegimos un camino. Seguimos nuestras convicciones, nuestros principios por encima de todo, seguimos a Jesús. Muchas veces tuvimos que decir "no" cuando todos esperaban un "sí". Renunciamos a muchas cosas porque creíamos que Dios honraría la fidelidad. Y así fue.

Vivimos cada etapa de este viaje juntos. Me alegré con tus primeros goles, tus primeros logros, tu llegada al fútbol profesional, y luego en los grandes estadios, los títulos, los viajes, la Selección de Brasil, el reconocimiento mundial. Vi al niño transformarse en uno de los mejores jugadores de su generación.

Pero, para mí, nada de eso supera el privilegio de haberte acompañado en cada paso como padre.

Gracias por confiar en mí. Gracias por permitirme estar a tu lado en los momentos más felices y en los más difíciles. Lloramos juntos, oramos juntos, celebramos juntos y aprendimos juntos.

Si algo me ha enseñado nuestra historia, es que Dios siempre ha tenido el control. Nunca dependió solo de nuestras decisiones. Nunca dependió solo de nuestro talento, nunca dependió solo de nuestro esfuerzo. Fue la mano de Dios la que guió todo, incluso cuando no lo entendíamos.

Y es precisamente porque creo esto que quiero hacerte una petición paternal.

Hijo, sigue jugando al fútbol.

Redescubre la alegría de tener el balón en tus pies. Redescubre la sonrisa en la cancha. Hoy estás sano. Dios te ha dado la oportunidad de nuevo de hacer lo que siempre has amado.

Disfruta del fútbol. No cargues sobre tus hombros el peso de las decisiones, las críticas, las expectativas o las interrupciones que la vida te presenta. Hay cosas que pertenecen a los hombres, pero hay decisiones que solo le pertenecen a Dios.

El futuro pertenece a Dios. Una decisión tomada hoy no define toda tu historia. Un sueño que aún no se ha cumplido no significa que esté muerto. El final de la historia nunca lo determina un momento difícil. Dios escribe el último capítulo de nuestras vidas.

Él abrió puertas que nadie más podía abrir. Te levantó cuando muchos creían imposible. Sostuvo a nuestra familia en los días de alegría y también en los de tristeza.

Por lo tanto, no temas al mañana. Vive el presente. Entrena. Sonríe. Juega al fútbol. Abraza a tus hijos. Ama a tu familia. Sigue siendo el hombre que Dios te llamó a ser. El resto... déjalo en manos del Señor.

Cuando miro hacia atrás, veo mucho más que trofeos, goles, contratos o reconocimientos. Veo milagros. Veo liberación. Veo promesas cumplidas. Veo a un Dios fiel que nunca nos abandonó.

Y cuando miro hacia adelante, sigo teniendo la misma certeza. Lo mejor no depende de la edad ni de las circunstancias.

Lo mejor depende de Dios. Quizás aún haya capítulos que ni siquiera puedas imaginar vivir. Quizás Dios esté preparando algo más grande de lo que jamás hayas soñado. Como padre, sigo creyendo. Sigo orando. Sigo confiando en aquel que siempre buscó escuchar la voz del Señor.

Hasta entonces, sé feliz. Juega al fútbol con tranquilidad. Vuelve a alegrar a la gente. Haz lo que Dios puso en tus manos desde la infancia.

Y nunca olvides que, antes de ser admirado por el mundo, siempre fuiste amado por Dios. Hijo, lo haría todo de nuevo. Cada viaje, cada sacrificio, cada noche sin dormir, cada preocupación, cada oración".


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