A los que no creían en los juegos y ahora sí los apoyan, bienvenidos al viaje, acomódense y disfruten. Porque el deporte no está hecho para el revanchismo, para la venganza. El deporte une, asocia, comparte y se trata justamente de trabajar en equipo. Si los valores, la disciplina y dedicación de nuestros atletas fuera una inspiración para nuestros niños ya estos juegos se pagaron solos.