Ante Croacia en semifinales, que venía de eliminar a la Brasil de Neymar, los argentinos tuvieron una gran performance, goleando por 3-0 al equipo de Luka Modric, llegando a la gran final ante Francia, de su compañero Kylian Mbappé, que llegaba, con apenas 23 años, a su segunda final consecutiva. Esta final, catalogada como la mejor de la historia de los mundiales, tuvo de todo: drama, tensión, goles, polémica, atajadas, y una tanda de penales de infarto.