Piero Maza, árbitro del encuentro, decretó la pena máxima y Gabriel Costa se adueñó el balón, confiando en su buena pegada. Luego de escuchar el pitazo del juez, el exfutbolista de Sporting Cristal disparó de manera rasante, con la diestra, hacia el poste derecho del guardameta, que se había lanzado hacia el otro sector.