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Historias mundialistas: "El Partido del Siglo", la semifinal que cambió para siempre la historia

En el Mundial México 70, Italia y Alemania Federal se disputaron el mejor partido del siglo XX, un duelo ambientado con lluvia donde hubo goles, prórroga y un drama palpable.

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El Partido del Siglo la semifinal que cambió para siempre la historia
La combinación de calidad técnica, incertidumbre y dramatismo llevó a periodistas y aficionados a bautizarlo como el “Partido del Siglo”
Fecha actualización:
17/06/2026 - 21:32
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El 17 de junio de 1970, el estadio Azteca de Ciudad de México fue escenario de uno de los encuentros más memorables que haya visto el fútbol mundial. Italia y Alemania Federal se enfrentaron en las semifinales de la Copa del Mundo en un partido que reunió todos los ingredientes de una epopeya deportiva: talento, emoción, remontadas, goles y un desenlace inolvidable.

La selección italiana tomó la ventaja temprano gracias a Roberto Boninsegna, quien abrió el marcador a los ocho minutos. Durante gran parte del encuentro, la “Azzurra” controló el resultado y parecía encaminada a la final. Sin embargo, los alemanes nunca bajaron los brazos y mantuvieron la presión hasta el último instante.

Cuando el partido entraba en tiempo de descuento, Karl-Heinz Schnellinger, defensor alemán que jugaba precisamente en la liga italiana, anotó el empate 1-1 en el minuto 90. 

El gol silenció a los aficionados italianos y obligó a disputar una prórroga que terminaría convirtiéndose en una de las más espectaculares de la historia del fútbol.

En el tiempo suplementario ocurrió algo nunca antes visto en un Mundial: se marcaron cinco goles en apenas 30 minutos. Gerd Müller adelantó a Alemania, pero Tarcisio Burgnich empató para Italia. 

Luego Luigi Riva puso el 3-2, Müller volvió a igualar el marcador y, apenas un minuto después, Gianni Rivera anotó el definitivo 4-3 tras una brillante jugada colectiva italiana.

El encuentro estuvo marcado además por la heroica actuación del alemán Franz Beckenbauer, quien continuó jugando pese a sufrir una lesión en el hombro. 

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Franz Beckenbauer

Como en aquella época no se permitían sustituciones una vez agotados los cambios, el defensor permaneció en el campo con el brazo inmovilizado en un cabestrillo improvisado, convirtiéndose en una de las imágenes más icónicas del torneo.

Aunque Italia perdió posteriormente la final por 4-1 ante Brasil de Pelé, el duelo frente a Alemania Federal quedó grabado para siempre en la memoria colectiva del fútbol. 

La combinación de calidad técnica, incertidumbre y dramatismo llevó a periodistas y aficionados a bautizarlo como el “Partido del Siglo”, una denominación que más de cinco décadas después sigue vigente como símbolo de uno de los mayores espectáculos deportivos de todos los tiempos.

 

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