El teatro no es solo lo que los apasiona, es también la manera que tienen de ganarse la vida y, como todos, también deben adaptarse a las nuevas costumbres. Es así que, para Gisela Ponce de León, sí representó un cambio significativo volver a conectarse con la tecnología. Con una computadora que dejó de usar tres años atrás, la actriz nos cuenta que tuvo que mandarla a arreglar, descargar aplicaciones que no conocía y comprar adaptadores para poder sostener su nueva vida alrededor de los gadgets y el trabajo a través de Zoom. “Ese ha sido el primer cambio grande, trasladar mi ‘ruralidad’ hacia la tecnología, ha sido difícil para mí personalmente”. A la pregunta de si se está haciendo teatro o es otra cosa totalmente distinta, Ponce de León tiene una conclusión: “Estamos haciendo una forma de teatro digital que sí sucede en vivo. En Junta extraordinaria hay una dramaturgo, una directora que tiene un lenguaje teatral, una escenografía que es mi casa y la de Christian Ysla. El lugar común es Zoom, un lugar virtual pero un lugar al fin y al cabo que congrega a un grupo de gente”.