Sí, es una crítica al lado tóxico que tienen las redes sociales, que son una herramienta fantástica para poder expresar ideas para conectar a los artistas con el público, pero que, a la vez, tienen un lado algo oscuro, estéril, mueven energías que no aportan en nada. Yo hago esta canción con ese espíritu de tratar de dar una reflexión para no caer en esa trampita que tienen las redes de aparentar, de vivir realidades que no son.