Me hubiera encantando, pero no me quedé con las ganas porque pude participar en un concurso y llamarme Perú. Digan lo que digan, yo me traje la corona y fue algo bien logrado. Nada fue comprado, porque internacionalmente eso no funciona. Ahí nadie sabe quién eres y yo era una más. Sí, hubiera sido bonito, pero del hubiera nadie vive. Y la oportunidad que tuve de representar al país y traer la corona fue una gran experiencia. Si no se dio el momento del Miss Perú por temas extras, yo no siento que me quedé con las ganas. Siento que en su momento hice lo que tenía que hacer. Ahora mi vida y mi mente están concentradas en otros proyectos que me hacen evolucionar, como la actuación.