Sin embargo, la adolescente no ha dejado de lado sus deberes escolares, pues, si bien es cierto su vida ha dado un giro enorme, ha logrado organizarse gracias a mucha perseverancia y paciencia: “en realidad, distribuyo mis tiempos para hacer todo lo que quiero. Normalmente, voy al colegio hasta las 3 p.m. y otros días hasta las 5 p.m.. Al llegar a casa, hago mis tareas, repaso y ya luego reviso si tengo que hacer pedidos para la semana. Además, me gusta pasar tiempo con mi familia y mis hermanos, a veces jugamos algún juego de mesa. También salgo con mis primos o mis amigos”, añadió.