Para mí, fue una bendición. He tenido mucha suerte, muy buenas oportunidades y buenos maestros. A mis 81 años me están haciendo un homenaje. Sin embargo, al inicio, mi papá me dijo ‘¿de qué vas a vivir?’ y que los actores eran bohemios, que no tienen disciplina, cuando es todo lo contrario. El actor es tiene que cuidar su cuerpo, que es su instrumento de expresión. El actor es como un deportista: tiene que estar en forma.