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Poeta, cantante y activista

Mónica Carrillo: "Vivir en Nueva York me ha conectado con músicos de Latinoamérica”

A días de presentarse en el Teatro Público de Nueva York, la cantante explica cómo combina su poesía, música y activismo afroperuano.

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Se presentará este 25 de julio en Nueva York en el Festival Afrolatino por el Día Internacional de la Mujer Afrolatina y de la Diáspora.
Fecha actualización:
20/07/2026 - 07:05
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Ha conciliado su activismo y su arte. “Siempre seré una activista y militante por los derechos afrodescendientes”, advierte. “Sin embargo, desde siempre mi compromiso fue apoyar las causas justas. Ahora mi vida está centrada en iniciativas en el mundo centradas en cambios sociales y el arte”.

 

¿Cómo describiría su música? ¿Qué influencias tiene en música y poesía?

Mis influencias son una combinación de las tradiciones culturales de El Carmen, como los cantos y bailes de la Navidad Negra y también la poesía hablada y escrita que viene de la familia de mi padre, de apellido Rivas, quienes eran grandes poetas de El Carmen. Luego, me influencio por la música reggae y su conciencia panafricanista, y por la cultura urbana del rap colombiano y las sonoridades de Puerto Rico.

 

¿Sigue la tradición de Victoria Santa Cruz con poemas como “Me gritaron negra”?

Estoy influenciada por el legado de Victoria Santa Cruz, pero no necesariamente en el Perú existe una tradición de poesía musicalizada. Siempre tuve como referencia los discos de poesía de Nicomedes Santa Cruz. La música está hecha para la poesía, aunque está detrás, como en el estilo del jazz poetry, donde la música es incidental. Lo que me gusta es tener a la música en el mismo nivel sonoro de la poesía, para que dialoguen y se ensamblen como en una canción.

 

Publicó el poemario “Unicroma” (2007). ¿Cuál fue el concepto del libro?

“Unicroma” fue un concepto holístico, un libro, un disco y una puesta en escena. Siempre sentí que todos los elementos sonoros, visuales y auditivos se necesitaban el uno al otro. Percibí que de manera inconsciente estaba siguiendo la manera de hacer arte tradicional en espacios comunitarios, donde los géneros no están segmentados, sino que conviven y se necesitan. El nombre es el de uno de mis poemas, en el cual exploraba la idea de ver mi vida a través de mi color de piel, de mi negritud. Un grupo chileno usó esa palabra para un disco. Allí me di cuenta de que la palabra no existe en el diccionario. Eso me suele pasar a menudo, porque creo palabras que sintetizan sentires o estéticas, y que son entendibles para el resto.

 

¿Se ha reducido el racismo cotidiano?

Vivo desde hace más de 10 años fuera del país y mi experiencia ahora es diferente al día a día, por lo cual no puedo afirmar que el racismo cotidiano se ha reducido. En mi experiencia, siento que ahora hay más pudor por ser racista en espacios públicos. Tal vez porque es más sancionable. Gracias a las redes sociales, las personas racistas pueden ser más expuestas y, por ende, avergonzadas o sancionadas. Y en algunos casos, gracias a algunos avances en políticas públicas, por lo menos se puede establecer una denuncia. Eso ya es un gran avance y una de las cosas que siempre soñaba que se logre y a lo que dediqué muchos años de trabajo en Perú.

 

¿Qué ha cambiado en favor de los afrodescendientes en Perú y Latinoamérica en los últimos 20 años?

Hubo momentos épicos que han logrado que se trace una línea de cambios sustanciales. El 2001 fue uno de los hitos, porque en la conferencia de la ONU contra el racismo en Sudáfrica se reconoció por primera vez a los afrodescendientes y se decidieron políticas que lograron que se creen instancias como el Indepa, que fue la primera institución pública en Perú en hacer políticas étnico-culturales hablando de indígenas, afroperuanos y amazónicos. En Brasil se creó el Ministerio por la Igualdad Racial. Y se logró que los afrodescendientes sean incluidos en los censos de manera paulatina en los países donde aún no estaban, incluyendo Perú.

 

Ha colaborado con artistas muy reconocidos. ¿Cómo ha sido ese proceso creativo?

Vivir en Nueva York me ha conectado con músicos de Latinoamérica. He sido invitada a colaborar con discos que han ganado el Grammy y el Latin Grammy, como el de Petrona Martínez, donde también colaboró Susana Baca; y el de Magín Díaz, donde están artistas como Carlos Vives, Celso Piña, Totó la Momposina. Creo que esas puertas se abren en Nueva York porque hay una cultura e interés de ir a escuchar poesía.

 

Este año tuvo tres presentaciones en Lima y prepara una en el Teatro Público de Nueva York.

Sí, he sido invitada por el Festival Afrolatino a tener un recital de poesía por el Día Internacional de la Mujer Afrolatina y de la Diáspora el 25 de julio. He formado un colectivo en Nueva York y en Perú llamado Afroindi, que comparte parte del repertorio en cada país. Y digo colectivo porque todos los miembros son extraordinarios líderes de sus propios proyectos y nos encontramos en este espacio creativo. He grabado algunos nuevos poemas en el estudio del gran Jocho Velásquez y espero poder tener una nueva producción este año. Para el concierto del 25 de julio estoy explorando las sonoridades y poemas afroperuanos con un género llamado son jarocho, que proviene de los afrodescendientes de Veracruz y otras regiones afromexicanas. Estaré con artistas como Georgina Saldaña, quien es líder de una banda de cumbia en Oaxaca llamada la China Sonidera, que tiene mucha popularidad. Y coincidentemente, en el caso de mi colectivo musical en Perú, estoy trabajando con el gran Mariano Liy, quien también es descendiente asiático. En Afroindi Nueva York están también Juan Carlos Marín, líder de la banda Guachinangos, Eric Kurimski y Pedro Díaz. Y en el Perú, Freddy ‘Huevito’ Lobatón y Enzo Busso. En el futuro quisiera explorar un poco más la interculturalidad desde esa otra parte de nuestras herencias ancestrales. El camino artístico es inacabable y es desde Nueva York que puedo, irónicamente, conectarme con esas raíces profundas de nuestras Américas.

 

FICHA TÉCNICA

Activista afroperuana y artista. Relatora de la Conferencia Mundial de la ONU contra el Racismo en 2001. Fundadora de Lundu - Centro de Estudios Afroperuanos. Desde hace seis años trabaja para organizaciones filantrópicas apoyando proyectos en las Américas.

Cantará en el Festival Afrolatino por el Día Internacional de la Mujer Afrolatina y de la Diáspora, el 25 de julio, en el Teatro Público de Nueva York. Lanzará sus nuevos poemas musicalizados, incluyendo uno sobre el río Matagente en Chincha Baja y otro llamado “Pantera Negra”.

“Tuve la oportunidad de ir a República Dominicana, Puerto Rico, Canadá, la ciudad de Oxford y estaré pronto en el Amazonas de Brasil y Portugal. Es una gran oportunidad de inspiración. Guardo cada estética en mi subjetividad. Colores, aromas, danzas, climas. Cuando escribo aparecen de imprevisto”.

 

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