Esta interesante obra se ambienta en 1998 en el norte de Perú, donde se vivía uno de los fenómenos de El Niño más intensos en muchos años. La ciudad está inundada, los colegios cerrados, el hospital colapsa, el agua va entrando en las casas y un grupo de gallinas cacarean sin cesar encerradas en un corral, mientras dos niñas juegan entre noticias de huaicos que se cuelan a través de la radio y son telón de fondo de esta historia entre terrorífica y fantástica.