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CANTANTE

Amy Gutiérrez: "Cada género que me toca cantar lo vuelvo especial”

Los primeros pasos de Amy Gutiérrez fueron en la música criolla. El azar la llevó a las baladas, a la salsa y otros géneros. Y hoy lanza “Best part”, en clave R&B.

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Amy gutierrez.
Amy Gutiérrez acaba de lanzar “Best part”, en clave R&B.
Fecha actualización:
13/09/2025 - 07:00
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Carmencita Lara siempre iba a su casa de Gambeta Baja y armaba la jarana. Tal vez cantaba “Olvídala amigo” o “Mala sombra”. Amy la miraba con atención y pensaba “qué bonito”. Ella ya cantaba un poco y sus papás lo sabían. “Canta con Carmencita”, le decían.  

—Yo era bien ‘rochosa’ de niña, me daba mucha vergüenza; incluso, una vez intenté cantar para que Carmencita me escuchara, pero me puse a llorar de la vergüenza. Nunca me salió la voz. Habrá pensado que yo cantaba horrible.

 

 

Tenía ocho o nueve años. De alguna forma, así empezaba su carrera musical, en casa, en familia. Su madre la llevó a concursos de todo orden, pero siempre dentro de la música criolla, hasta cantar con Óscar Avilés, grabar un disco con Pepe Torres y hacerle coros a José Escajadillo. Todo hacía indicar que ella sería la —tantas veces esperada— nueva figura de la música criolla.

—Yo me hacía llamar la nueva voz del criollismo —me dice Amy Gutiérrez y sonríe, una de las voces estelares de la salsa, pero que acaba de lanzar una canción desde otro género: “Best part”, y ahora es una voz (elegante) dentro del R&B.

Varios comentarios sobre “Best part” coinciden que ese es tu estilo y que ese es tu camino. ¿Qué opinas?  

Agradecerles. Es un voto de confianza hacia el riesgo que estoy tomando. El R&B es un género con el que he crecido y poder hacerlo y que al público le guste me genera mucha tranquilidad.

¿Por qué es un riesgo?  

Es un género que no es comercial. Sin embargo, el que no arriesga no gana. Con los pocos o muchos que sí funcionen, estaré agradecida.

¿En qué momento dices “quiero hacer esta canción”?

El año pasado hice un concierto. Estábamos cantando salsa, pero también había hecho baladas y dentro de ellas consideré que me gustaría hacer un cover de alguna de mis canciones favoritas que escucho en mi día a día. Me animé el mismo día del concierto, en la prueba de sonido. Esa noche la toqué con mi director musical y meses después subimos el video y a la gente le encantó.  

Tu voz se luce con elegancia y sutileza. ¿No te hace ruido saber que puedes hacer ese tipo de música, pero por tener alcance comercial debes ingresar a la salsa, a la cumbia y más?

Yo puedo sentirme de diferentes formas, siento que puedo ser como un camaleón. La música para mí no tiene límites. Cada género que me toca cantar lo vuelvo especial, nunca pierdo mi esencia.

 

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Amy Gutierrez.

 

¿Sientes que a veces los músicos subestiman al público?  

Quizás sí... Hay mucho debate de por medio. Hay mucha gente que subestima al público, pero también hay mucho público que subestima a los artistas. Es un cincuenta, cincuenta. Pero al final de cuentas el público es lo más importante para el artista. Yo no subestimo, yo respeto y es lo que busco también del público hacia mí.

¿Qué canciones te formaron?

Lo primero que hice en un escenario fue la música criolla. Vengo de un barrio donde se escucha mucha salsa y música criolla, vengo del Callao. A mi familia le gusta mucho la música criolla. Mi tío, el esposo de mi tía, era hermano de Carmencita Lara.  

Pudiste ser la nueva figura de la música criolla.

Sí, estaba muy dispuesta a ser la próxima Eva Ayllón, Lucía de la Cruz.

¿Y qué pasó?

Llega mi oportunidad de empezar a estudiar canto. Era empírica. Mi mamá me dijo: “No, tienes que seguir creciendo con tu voz”, porque además empecé a tener problemas vocales, empezaba a ponerme muy ronca fácilmente. Yo decía “¿por qué ya no puedo llegar a la voz aguda o por qué me canso rápido?”. Y mi mamá me llevó con un profesor de canto, a los 12 años. Y es ahí donde mi profesora de canto me expande la mente creativa musical y conozco las baladas, el R&B, el pop; me enamoré completamente y dije “wow, ¿qué es esto?”.

En ese momento perdimos a la próxima Eva Ayllón.  

(Risas). Y conocí el góspel, peor todavía. Dije “¿qué es esto, mi madre santa?”. Y me quedé ahí. Sucedía mucho que en la música criolla, si bien yo estaba muy bien posicionada, había mucho artista del género criollo antiguo que me criticaba mucho por mi forma de cantar; por alguna razón yo ya le metía falsetes, melismas, inflexiones a la música criolla. Algo que después iba a descubrir que tenía el R&B. Entonces, me sentí frustrada mucho tiempo en la música criolla porque sentía que no me dejaban ser como tal...  

La rigidez de lo tradicional.

No eran todas las personas, pero dos o tres se me acercaron a decirme que yo no podía cantar de esa forma porque le faltaba el respeto a la música peruana. Entonces dejé de hacerlo. Y en la balada, la música contemporánea, el góspel nunca se me crucificó por hacer eso; al contrario, buscaban que expanda mi creatividad musical. Y así fue como empecé a ir a concursos, a castings de programas de televisión donde cantaba baladas.  

 

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Amy Gutierrez.

 

¿Y vas a la salsa por necesidad, por ser lo más comercial y que te iba a dar vitrina?  

No, fue casual. Fui a un casting para un concurso que iba a haber dentro del programa Esto es guerra, que en ese momento estaba explotando. Yo ya había ganado La voz kids a los 14 años. Entonces, ya con 17, 18 años necesitaba que vean a la mayor de edad. Y el día del casting oficial recién me enteré de que era para buscar corista de Yahaira Placencia. Yo no fui preparada para cantar salsa. Yo decía “cómo voy a ser como Yahaira, ella es una showgirl y yo no muevo ni dos pies”. Mi mamá me dijo: “No, hijita, lo que empiezas lo terminas”. Ese mismo día era el ensayo y era la presentación. Me sabía “Nunca voy a olvidarte” de La India...

Y ella tiene un estilo medio R&B.

Exacto. Y era la única que me sabía. Pasé y lo demás fue ponerme un profesor de salsa que me entrene. No gané la temporada, quedé en segundo puesto, pero ahí me vio Paula Arias y ella me llama y me da la oportunidad de entrar a Son Tentación.

¿Yahaira te dijo algo?

Después, cuando éramos amigas, me dijo que no me veía haciéndole coros, que me veía haciendo una carrera sola.  

¿Quién quieres ser ahora?  

Simplemente, quiero ser una artista que pueda influenciar con su música y motivar, sin importar el género. Una artista que pueda llegar a tener esa fuerza de hacer un disco de los géneros que yo quiera, que la gente me escuche por ser Amy, por mi voz.

¿Después de “Best part” te sientes más libre?  

Sí, muchísimo más. Y también me siento más valiente, más segura. Quiero mostrarle eso a mi público, que no soy una artista de solo un género, que soy una artista versátil. 

 

Autoficha:

-“Soy Amy Marilyn Gutiérrez Farro. Me pusieron Amy porque mis papás vieron una película de monitos y había una monita que se llamaba Amy y les pareció tierna, bonita (risas). Sin querer queriendo es un nombre artístico. Tengo 27 años”.

-“Este año he estado en varios proyectos de actuación que no puedo contar todavía porque aún no han salido, son para televisión y plataformas. Quiero seguir con la actuación a la par de la música; me encanta, es algo que también disfruto”.

-“Estamos organizando probablemente una gira que se pueda venir para Estados Unidos. Estamos también organizando muchos shows para octubre. Y seguiré trabajando con Sergio George, quien produjo ‘Best part’, él me dijo que quería hacerlo”.

 

 

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