"El tinte permanente actúa dentro de la fibra capilar, precisamente por eso llega a cubrir hasta el 100% de las canas y aunque el color acabe perdiendo intensidad tras muchos lavados, nunca termina de irse del cabello. Como su propio nombre indica, es permanente. Por otro lado, el tinte semipermanente tiene una acción más superficial y no deposita el pigmento de forma tan interna; por ello cubre hasta el 70% de las canas y se va eliminando de manera natural como si fuera un bronceado”