Un señorío moche cautiva Lima
Av. Brasil 269, Cercado de Lima.
Sabor ★★★ Experiencia ★★ Autenticidad ★★★
LA FRITADA CHICLAYANA
Está en el Cercado de Lima, pero los 30 metros cuadrados del huarique que doña Sonia Medina comanda son un enclave de Chiclayo en la capital. Qué duda cabe si, al ingresar, los vapores del espesado armonizan con los del emblemático frito. Se esparce el apetitoso vaho de la causa ferreñafana, del arroz con pato o con cabrito. Alternan los efluvios de la venerada tortilla de raya. Estallan en aceite las tortitas de choclo que guarnecerán al cebiche de caballa. Desde una pared el papa León XIV observa al lado del poderoso Señor de Sipán. En la otra, un mural de los guerreros moches, la cerámica escarlata del huaco erótico y el escudo del histórico Juan Aurich consagran el paisaje.

La mística de este búnker criollo es resultado del sabroso frito —cerdo macerado en vinagre, ají panca más otros condimentos— con que familiares y amigos se rendían ante Sonia todos los domingos, allá en Chiclayo. En 2020, sus dos hijos llegaron a Lima para trabajar y la convencieron de poner en valor el amplio recetario norteño que cultivaba. El reto era cautivar el paladar de comensales nuevos, en una región distinta. Empezaron con entregas vía delivery por el brote del coronavirus. Pero en un año lograron abrir un local con tres mesas. La devoción de la gente les permitió sumar luego cinco más. Es lo que desde entonces se llama La Fritada Chiclayana: expresión con la que el plato emblema de doña Sonia era siempre requerido.

“¿Hoy habrá fritada? Oye, tráeme una fritada calientita”, me decían mis amigos en Chiclayo, recuerda Marco Mimbella, el mayor de sus hijos. Aunque la costumbre dicta que es un potaje solo de domingos, acá encabeza la carta todos los días.

Más brazos se han ido incorporando a la cocina y la atención. El negocio, ciertamente, ha crecido: La Fritada Chiclayana está a punto de abrir un segundo local, en Jesús María (Gral. Garzón 1124). Los cimientos, sin embargo, siguen siendo aquellos insondables saberes de la matriarca. “No hay comida más rica que la que se prepara con amor”, dice y echa a reír.

Atención: de miércoles a lunes de 8 a.m. a 8 p.m.
Valor diferencial: los mejores potajes chiclayanos con sazón original. Limpieza y buen servicio. Champú con cachanga desde las 6 p.m.
Frito chiclayano: S/30.90. Arroz con pato: 39.90. S/. Arroz con cabrito: S/39.90.
Otros platos recomendados: cebiche de tollo, espesado, causa ferreñafana, arroz con chancho.
Pedidos y reservas: 993 747 440
Formas de pago: efectivo y Yape.
Redes:
TikTok: @lafritadachiclayana
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