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Un patrimonio del sabor en Breña

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Cebichería el Rinconcito de Chela
EL RINCONCITO DE CHELA

Jirón Chamaya 1208, Breña.

Sabor ★★★     Experiencia ★★★     Autenticidad ★★★

 

EL RINCONCITO DE CHELA

La historia, ciertamente, comenzó en un rinconcito. Era 1973 y en su pequeño local del jirón Aguarico, en Breña, doña Chela Guzmán sumó a las delicias criollas que condimentaba con finura las almejas al limón. Su esposo, don Carlos Fernández, había dado forma al plato desde que probó algo similar durante un viaje por carretera a la sierra de Lima. Restó ingredientes, agregó otros e ideó servir las almejas sobre las conchas de donde eran separadas para la preparación. Las almejas al limón convirtieron a la entrañable pareja en una institución. Y de paso, al rinconcito que las catapultó: El Rinconcito de Chela.

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cebichería el rinconcito de Chela
Las almejas al limón convirtieron a la entrañable pareja en una institución.

Entre los cuatro hijos, Marco Fernández fue quien mejor asimiló el legado culinario de sus padres. Cuando El Rinconcito de Chela se mudó al jirón Chamaya —siempre en Breña—, él y su esposa, Lidia Sánchez, tomaron las riendas. Como el cocinero principal, Marco supo reflotar el negocio tras el descalabro que dejó la epidemia del cólera a inicios de los 90. En ese nuevo aire, innovó la especialidad de la casa sustituyendo el rocoto por el ají limo, y encausó todo hacia adelante. “Solo teníamos seis mesas. Si pudimos crecer, fue a puro esfuerzo”, cuenta Iván Fernández, hijo de Marco y Lidia; nieto de Chela y Carlos, ambos ya fallecidos.

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A inicios de los 90 se innovó la especialidad de la casa sustituyendo el rocoto por el ají limo.

El Rinconcito de Chela tiene ahora un ambiente más amplio del que inspiró su nombre, pero conserva intacto el espíritu casero y armonioso de siempre. Ya no está a tiempo completo, pero cada mediodía Marco monitorea la marcha de la cocina mientras Iván administra y coordina el servicio. Desde hace dos años, una repentina desaparición en el mar del tipo de almejas que empleaban los llevó a incorporar pulpas de almeja traídas del norte. La elaboración, los insumos y, sobre todo, el secreto del sabor instaurado por don Carlos son los mismos. Degustarlas es un viaje a la historia, apreciar un patrimonio.

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cebichería el rinconcito de Chela
JOYA. El secreto de la familia Fernández para el guisado de las almejas, y hoy de las pulpas de almeja, es un tesoro.

 

Atención: de martes a domingo de 11:30 a.m. a 5:30 p.m. 

Valor diferencial: una sazón especial y de familia que ha transcurrido a lo largo de tres generaciones. Espacio agradable, atención de primera. 

Otros platos recomendados: cebiche; arroz con mariscos; chaufa de mariscos; pescado frito, en salsa de mariscos y a lo macho. Seis pulpas de almeja: S/35. Cebiche: S/38. Chaufa de mariscos: S/38 

Pedidos y reservas (hasta las 12 p.m.): 913902910 

Formas de pago: efectivo, tarjeta, Yape y Plin 

Redes: 

Ig: @elrinconcitodechela 

Fb: El Rinconcito de Chela

 

Mira el informe completo aquí: