La catedral de la chanfainita con alma y memoria
Av. Tacna 613, Centro Histórico de Lima.
Sabor ★★★ Experiencia ★★ Autenticidad ★★★
DON RAÚL
Las paredes de Don Raúl están pobladas de retazos dispersos que atesoran la memoria de sus fundadores. Una historia que va camino al medio siglo resumida en cuadros, murales y consignas. Los que reciben al visitante son dos manifiestos sin atenuantes: “Chanfainería peruana desde 1980”, en la pared frontal del mezzanine, y “Siempre chanfaineros”, con letras rojas flotando sobre una luz de neón blanco. El retrato multicolor de Sarita Colonia parece resguardar un mural en que convergen los campos de Pomabamba y el tramo de la avenida Tacna donde está el huarique. Arriba, dos manos vierten alimentos en una olla de barro al candor de la leña donde se lee: “Cocinando con el corazón”. Fotos de Los Ecos, el Grupo Maravilla y Los Mirlos encaran la vitrina principal, que ha sido vestida con una enorme imagen de la Plaza San Martín en blanco y negro.

Raúl Bolo y Fanny Delgado empezaron vendiendo chanfainita en una carreta por necesidad. De familias migrantes, se habían conocido desde que siendo niños llegaron a Lima. Tenían 20 años cuando su primer hijo estaba en camino. Instalaban su puesto en la avenida Colmena, del centro de Lima, pero el acecho municipal los obligó pronto a ser itinerantes. Recorrían plazas, estadios, aprovechaban mítines, acompañaban procesiones. Por una lesión de Fanny al resguardar la carreta, y amparados en la fe a Sarita Colonia, decidieron establecerse en una galería frente al antiguo cine Tacna. Martín, el hijo menor, recuerda a Raúl picando bofe con paciencia, entre melodías de sus conjuntos de chicha más queridos o huaynos del suelo pomabambino. Tiene nítidas, además, postales en que destella la energía y el cariño de su madre al servir. El sacrificio les permitió mudarse al pequeño pero genuino espacio que proyecta en sus muros aquellas vivencias.

Hace cinco años, Raúl enfermó y el negocio pasó a Michael y Martín, segundo y último de sus herederos. También, la receta para la exacta cocción que encumbró a su insuperable chanfainita. Por eso, el huarique se llama como él. Y conserva su aura concentrada en una frase: “En esta cocina, el tiempo es amor”.

Atención: de lunes a domingo de 10 a.m. a 9 p.m. Domingos de 12 p.m. a 6 p.m.
Valor diferencial: ambiente con una bien lograda decoración, atención rápida, receta tradicional y con sabor casero.
Clásico (chanfainita, mote, papa a la huancaína y cancha): S/13 y S/16. Especial (lo que incluye el clásico más tallarines y cebiche): S/17 y S/22.
Otros platos recomendados: chanfainita tradicional y combinado.
No hay reservas ni pedidos por adelantado: todo por orden de llegada
Formas de pago: efectivo, tarjeta, Yape y Plin.
Redes:
TikTok: @chanfainitadonraul
Fb: Don Raul
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