volver a

Imagen
Logo Credicorp

Escuelas del futuro

Imagen
aaa
Luis Romero, Presidente del directorio de Credicorp y del BCP

Piensen por unos segundos en una escuela del futuro. ¿Cómo se la imaginan? Quizás algunos de ustedes mencionen profesores proyectados por holograma que, desde Lima, dictan clases simultáneamente en colegios de Cusco, Loreto y Moquegua. O alumnos con lentes de realidad virtual visitando el Imperio romano sin salir del aula, con audífonos que reconocen y traducen al instante decenas de idiomas, o tutores de IA disponibles las 24 horas. ¿Suena increíble, no es así?

Pero ¿qué tal si pensamos en algo mucho más simple, como escuelas con conexión estable a Internet, donde niños y jóvenes interactúan desde pequeños con la tecnología y aprenden a sacarle el máximo provecho posible? Esto podría parecernos menos llamativo, pero tiene un potencial transformador en un país con serias deficiencias. Y cuando lo menciono, no exagero: la educación tiene la capacidad de cambiar por completo el desarrollo no solo de un estudiante, sino de toda su familia y, en última instancia, de sociedades enteras.

Varios estudios realizados en las últimas décadas han encontrado que se trata de una pieza irreemplazable para salir de la pobreza. Un niño que asiste al colegio tendrá un mejor puesto de trabajo, recibirá un sueldo más alto y gozará de un nivel de vida superior en comparación con uno que no. El Banco Mundial calcula que cada año extra en educación se convierte, en promedio, en un 10% de ingresos más altos a largo plazo. Tan solo imaginen este impacto multiplicado por miles y se darán cuenta de que ninguna inversión resulta más rentable que la educativa. Hoy, millones de padres lo saben y por eso sacrifican hasta lo impensable con tal de que sus hijos vayan al colegio.

Pero este no es un tema que solo debería importarles a los alumnos, sus profesores y sus familias. En realidad, es algo que impacta en todos nosotros, de alguna manera. Pensemos en esto: cuando un niño no se educa en óptimas condiciones, se pierde una enorme cantidad de talento, creatividad y contribuciones futuras que nunca llegarán a ocurrir. Y en el Perú, lamentablemente, la situación de nuestro sistema está lejos de ser la adecuada. Según cifras del Minedu, casi la mitad de los colegios públicos necesitan ser reconstruidos. No es que requieren alguna reforma pequeña, como cambiar una puerta o instalar una pizarra, no. Deben ser remodeladas desde cero. Lo que significa que, en este preciso momento, mientras ustedes leen esta columna, miles de escolares reciben clases en espacios que no tienen condiciones para ello, lo que impacta en su aprendizaje y les resta posibilidades para el futuro.

Estas falencias se vuelven todavía más marcadas cuando entramos al terreno digital. En un mundo en el que la tecnología interviene en la forma en la que trabajamos, nos informamos y nos comunicamos, es importante que los escolares tengan contacto con ella desde pequeños. Sin embargo, no está ocurriendo. La Encuesta Nacional de Docentes de 2019 encontró que, en el nivel primaria, solo el 18% de las escuelas rurales contaba con una computadora portátil (el porcentaje para las zonas urbanas era de 60%). Como todos sabemos, al año siguiente llegó la pandemia y nos mostró lo graves que son estas limitaciones cuando millones de escolares fueron obligados a recibir clases desde hogares sin conectividad, pero también con profesores que no estaban familiarizados con los dispositivos con los que debían dictar.

Por eso, desde el Grupo Credicorp, venimos trabajando para tratar de cambiar esta realidad. A través del programa Escuelas Conectadas, ya hemos beneficiado a 76 colegios públicos en regiones como Loreto, Huancavelica, Cajamarca, Cusco y Lima, en los últimos cuatro años. Esto significa impactar en unos 59 mil estudiantes y casi tres mil docentes, que ahora aprenden con computadoras Chromebooks, Internet de fibra óptica, proyectores y mobiliario renovado. Esta iniciativa se suma a otras que tenemos en el grupo, como Becas BCP o nuestra participación en Obras por Impuestos, enfocadas en los colegios peruanos, siempre con la misión de contribuir a mejorar vidas, acelerando los cambios que nuestros países necesitan, y convencidos de que la educación es uno de los principales motores de desarrollo que abre puertas, impulsa la movilidad social y permite cerrar brechas de manera sostenida.

Escuelas Conectadas Credicorp no es solo un programa para que más colegios tengan Internet. Es mucho más que eso. Es una inversión que nos permite construir verdaderos espacios educativos del futuro, no por su tecnología de punta, sino por su capacidad para que las personas puedan explotar su potencial y se conviertan en el elemento que acabe por transformar la historia de su familia y del Perú entero gracias a su talento, su esfuerzo y su inventiva.

Imagen
sss