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El corazón de Catacaos está dentro de un bus

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El Búnker de la Tia Karlita
EL BÚNKER DE LA TÍA KARLITA

Cruce de las avenidas Héroes del Cenepa (ex Trapiche) y Los Incas, Comas.

Sabor ★★★     Experiencia ★★★     Autenticidad ★★★

 

EL BÚNKER DE LA TÍA KARLITA

Un bus de la desaparecida línea Enatru, con mesones adaptados sobre los flancos del techo, se ha convertido en el fortín de la mejor comida piurana en Comas. Es un vehículo de 11 metros de largo, fabricado en 1989 y al que desde hace cuatro años los esposos Karla León y Humberto Crisanto dieron un uso singular. El primer nivel, revestido de aluminio, es una cocina que cobija el ajetreo en torno a vaporosas ollas con frejoles colados, seco de cabrito y arroz graneado. Desde allí ascienden también el cebiche de caballa, los tamalitos verdes, el seco de chabelo. Emergen en solitario o integrados a los soberbios combos paisita, churre o burrero. Arriba, cuanto menos 30 personas pueden disfrutar del toque norteño tradicional con una vista panorámica. No habrá algarrobos ni sombreros de paja recortando el horizonte, pero el corazón de Catacaos en cada bocado es irrebatible.

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El bunker de la tía Karlita
Combo paisita (seco de cabrito, tamal cebiche, frejol y arroz).

El Búnker de la Tía Karlita es como se llama este huarique rodante que nació del ingenio de Humberto. Con Karla y sus dos hijos, él llegó a Lima en 2008 para trabajar como chofer de transporte público. Pudo comprar una combi, pero por el mal estado del motor la terminó adecuando como puesto de comida. Frente al Patio Norte del Metropolitano, donde Humberto cubría ruta, el talento de Karla comenzó a despegar. Primero eran solo los colegas de su esposo, luego la clientela desbordó las veredas. En pleno punto de ebullición, tuvieron que salir de la zona y fue cuando hubo que arriesgar. Humberto adquirió el viejo Enatru y lo transformó en un restaurante de dos niveles. Entonces, más que sobre las manos de Dios, dejó todo en las de Karla. La apuesta fue ofrecer joyas clásicas de Catacaos, la tierra que los vio enamorarse desde el colegio hasta consolidad un matrimonio. En poco tiempo, sus guisos posicionaron al bus como parada obligatoria.

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El bunker de la tía Karlita
TRADICIÓN SOBRE RUEDAS. Una amplia variedad de la cocina típica de Piura se gesta en las entrañas de un remozado Enatru.

“Trato de mantener lo que aprendí de mi mamá y mi abuela”, dice ella. El respeto a la sazón de sus ancestros es el único secreto que preserva. Aquella luz que siempre proyectó para su familia un camino hacia adelante.

 

Atención: de lunes a viernes de 9 a.m. a 12 a.m. Sábados y domingos de 9 a.m. a 5 p.m. 

Valor diferencial: el único lugar donde se puede disfrutar de la exquisita comida piurana tradicional sobre un bus. Ambiente fresco y seguro. Combo paisita (seco de cabrito, tamal cebiche, frejol y arroz): S/25. Combo churre (seco de chabelo, arroz, chifles y carne aliñada): S/25 

Otros platos recomendados: combo cuacua (arroz con pato, papa a la huancaína, tamal, cebiche) y combo burrero (mondonguito piurano, tollo aliñado, cebiche de caballa) 

Pedidos por adelantado: 967 718 480 

Formas de pago: efectivo, tarjeta, Yape, Plin. 

Redes: 

Ig: @elbunkerdelatiakarlita 

TikTok: @elbunkerdekarlita 

Fb: El Búnker de la Tía Karlita

 

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