Casas listas en un mes: la apuesta de Unacem para reducir el déficit de vivienda en Perú
Entrevista a Fabián Agudelo, gerente de Industrialización de Unacem. (Foto: Javier Zapata)
Una de las propuestas de Casacor 2026 es Casa Unacem, iniciativa que busca mostrar que la arquitectura y el concreto lejos de ser conceptos opuestos van de la mano. “El esfuerzo que hicimos es dar a conocer al concreto en su estado más puro. A eso le sumamos la prefabricación o la industrialización”, sostiene Fabián Agudelo, gerente de Industrialización de Unacem. Con él charlamos sobre esta tendencia mundial a la que Perú se está sumando.
¿De qué manera la industrialización puede llevarnos a tener más viviendas?
La industrialización lo que permite es generar elementos independientes, modelos o módulos tipo Lego, que al combinarse generan un espacio como el de Casa Unacem. Cuando tú industrializas, estandarizas, y eso permite tener espacios repetitivos que te permiten ser eficiente en tu proceso operativo y de montaje. Con un sistema como este ya no construyes la casa en dos o tres meses, sino que montas la estructura en siete días, más dos o tres semanas de acabado. Entonces, en un mes tienes tu casa lista. Así es como la industrialización se va a apoderar del mercado. Además, se tiene un elemento cuya calidad está garantizada, tiene gente especializada desarrollándolo, certificaciones y cumple con las normas. Ese es un tema fundamental que no necesariamente se da en la construcción tradicional. En la vivienda social el maestro de obra tiene un desarrollo empírico, que puede ser bueno o malo. En cambio, estas viviendas tienen un cálculo estructural garantizado que da como resultado un producto que cumple normas sismorresistentes, es versátil y funcional.
¿Cómo contribuyen las viviendas prefabricadas a minimizar los problemas que existen en la construcción?
El gran reto es cómo lograr un sistema que soporte la demanda de vivienda en el Perú, que es de 150 mil por año. Y el mercado, en cualquiera de sus soluciones combinadas, no está generando más de 50 mil. Esa brecha termina siendo resuelta de manera informal o en la autoconstrucción. Nosotros buscamos reducir esas 100 mil gracias a un proceso industrial. Nuestra idea es hacer entre 5 mil a 10 mil casas por año en un mediano plazo. Eso nos permitirá aportar y generar un gran cambio. Si no se toman decisiones ahora y no se hacen apuestas por cambiar y atacar esa brecha, el tema será cada vez peor.
¿Qué barreras hay que derribar para contribuir con la masificación de viviendas de calidad?
Esto es un ecosistema: están el gobierno, las universidades y el sector privado. Si no hay articulación entre estos tres actores, el tema no va a avanzar. Aquí el gobierno es un factor clave. La universidad y la academia deben formar profesionales con una visión de industrialización, porque la construcción viene evolucionando hacia procesos cada vez más tecnificados. Hay que hablar de robotización, industrialización, instalaciones y de formar especialistas en montaje con conocimientos específicos. Si la universidad no acompaña esta transformación, la brecha seguirá aumentando. Si tenemos un gobierno y una academia que apuesten por el cambio, el sector privado podrá responder a esa demanda.
¿Cuáles son los estándares de Unacem?
Como organización y desde el Grupo Unacem buscamos un objetivo claro que es la sostenibilidad. Y esa sostenibilidad implica muchos temas. Uno de ellos es lograr industrializar procesos y controlar tu producto. Usamos insumos de primera calidad donde la huella de carbono es controlada y reducida a corto, mediano y largo plazo. Ese es un aporte a la sociedad, a la sostenibilidad y al cambio que se quiere en el proceso de desarrollo de construcción en el Perú.
¿Qué mensaje quieren transmitir desde Casacor?
Son dos mensajes principales. Uno, que el concreto es totalmente amigable desde el punto de vista arquitectónico y de diseño funcional. Para nosotros es un gran primer esfuerzo porque somos productores de cemento y creemos que el producto se puede usar con facilidad. No le tengamos miedo al concreto como elemento de acabado final. Lo segundo, queremos mostrar que el desarrollo de la vivienda prefabricada es real. Es una apuesta de cambio de mentalidad para el uso de un elemento que es completamente técnico, estructuralmente adecuado y funcional. Además, lo podremos replicar de manera repetitiva, desarrollada y sostenible. No queremos que Casa Unacem en Casacor sea nuestro mayor esfuerzo sino el primer paso, porque el gran objetivo final es lograr masificar la vivienda industrial en el Perú.
¿Estamos hablando de una vivienda segura, accesible, sostenible y eficiente?
Como producto de mercado debe tener un costo competitivo en el precio de venta final al usuario. Más allá del discurso de la sostenibilidad, del ahorro de tiempos, de la calidad, buscamos un precio accesible dentro del marco de Techo Propio o Mi Vivienda. Y la solución que hemos desarrollado cumple con ese objetivo. En esta doble vía, vivienda de segundo uso o vivienda social, no se sacrifica calidad o acabado. En ambos casos el producto final cumple con los requisitos del sector, precios, calidad y funcionalidad. Al ser un elemento tipo Lego se puede tener distintas combinaciones y tener casas de 180 m², 160 m², ahí más bien la imaginación es la restricción. Puede soportar un segundo nivel. Sabemos que los peruanos quieren un primer piso para su familia, luego un segundo piso para sus hijos y después otros pisos más para alquilar y tener ingresos adicionales.
