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UroShell: La startup peruana que podría revolucionar la astronáutica

Encabezado por la astronauta análoga Nataly Rojas Barnett, el proyecto fue finalista en The Center for Space Commerce and Finance y el SGC. Conoce aquí de qué se trata.

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Nataly Rojas
Nataly Rojas Barnett presentó el proyecto en el Congreso Internacional de Astronáutica (IAC), realizado en Australia.
Fecha actualización:
24/10/2025 - 17:11
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La astronauta análoga peruana Nataly Rojas Barnett fue galardonada tras ser seleccionada como ganadora global en una de las competencias del Space Generation Advisory Council (SGAC), organización que colabora directamente con la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Ultraterrestre (UNOOSA).

Su elección fue determinada por un astronauta de Blue Origin. Gracias a esta oportunidad, presentó su startup UroShell, dedicada al desarrollo de trajes espaciales sostenibles, y se convirtió en finalista en la competencia del The Center for Space Commerce and Finance y el SGC, que reunió a representantes de alto nivel de la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA), Amazon Kuiper Project, Blue Origin, Airbus Space, VAST y otras organizaciones líderes del sector espacial internacional.

La startup peruana, UroShell, fundada por Nataly Rojas Barnett junto a Fabio Soria Iriarte, Ingeniero aeroespacial en formación en Texas A&M University (EE.UU.), y el médico cirujano Marcelo Reátegui Díaz, busca transformar una práctica que ha permanecido prácticamente sin cambios en más de seis décadas: el uso de los trajes absorbentes por parte de los astronautas durante lanzamientos, reentradas y caminatas espaciales.

UroShell fue presentado en el Space Generation Congress (SGC), realizado en Australia, donde fue seleccionado entre los ocho proyectos provenientes de Europa y Asia que alcanzaron la ronda final. La propuesta generó interés entre especialistas y líderes de la industria espacial, interesados en su enfoque sostenible y en las posibles aplicaciones del proyecto en futuras misiones.

Perú21 conversó con Rojas Barnett sobre su proyecto, resaltando la utilidad y relevancia de UroShell en misiones espaciales, así como su potencial para posicionar a Perú como un actor innovador en tecnología espacial y sostenibilidad.
 

 

¿Qué es UroShell?

Startup enfocada en trajes espaciales que busca reconfigurar los dispositivos de retención y gestión de fluidos fisiológicos en entornos extravehiculares. Desde las misiones Apollo hasta las operaciones contemporáneas de la Estación Espacial Internacional (ISS), los astronautas emplean estructuras poliméricas altamente absorbentes diseñadas para contener fluidos corporales durante períodos prolongados de exposición microgravitacional y actividades extravehiculares, las cuales no tienen un segundo uso.

"Cualquier recurso transportado a misiones espaciales debe optimizarse para su eficiencia y, cuando la reutilización sea técnicamente posible y no genere riesgos, puede considerarse un uso secundario. Los dispositivos de retención de deposición se centran principalmente en retener orina, y el material absorbente se descarta tras su uso. Con mi equipo ideamos una propuesta distinta para los trajes espaciales", señala Rojas Barnett.

La pregunta es la siguiente ¿cómo podríamos darle una segunda vida a dispositivos de retención espaciales? El equipo peruano tuvo una gran idea: usar la misma orina de los astronautas como protección contra la radiación.

"Existe un tipo de material, conocido como matrices poliméricas hidratadas investigadas como posibles componentes en sistemas de protección frente a la radiación espacial. Se piensa que que metales como el titanio u otros son ideales para ofrecer atenuación frente a la radiación espacial en estructuras de naves espaciales. Pero la interacción de esta radiación con materiales metálicos densos puede generar partículas secundarias, lo que en ciertos casos podría incrementar la dosis recibida. Por esta razón, algunas matrices, se estudian como una alternativa complementaria para mejorar la protección frente a partículas cargadas del espacio, aprovechando su capacidad de dispersar protones y núcleos pesados sin generar tantas partículas secundarias", señala la ingeniera.

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Nataly Rojas
El proyecto fue finalista en la IAC 2025

 

Un tema de comodidad y salud

Sin embargo, no es el único punto a favor del proyecto, ya que también aborda la comodidad. "Conversé con astronautas sobre el proyecto, recibí feedback y se mostraron interesados, comentando que antes de realizar actividades extravehiculares suelen evitar ingerir líquidos para no tener que usar los sistemas de absorción prolongadamente", señala Rojas Barnett.

En el espacio muchas veces se pasan largas jornadas fuera de la nave, de hasta 8 horas, utilizando sistemas de gestión de fluidos personales que implican contacto prolongado con el material absorbente.

"Informes médicos del STD de NASA, que se hacen anualmente, señalan que los varones presentan riesgo de cálculos renales debido a cambios en la química urinaria y la retención de orina, mientras que en las mujeres las infecciones urinarias son más frecuentes, favorecidas por la anatomía y el uso prolongado o la evitación del MAG, lo que puede derivar en complicaciones graves como urosepsis y afectar la misión.", subraya la experta.

Es preciso señalar que en las misiones espaciales, evidentemente, la logística es limitada y cualquier impacto negativo en uno o más tripulantes puede tener consecuencias negativas. Esto es mucho más preocupante si tenemos en cuenta que en no muchos años existirá el denominado turismo espacial.

Si bien el fin de UroShell es aprovechar los desechos de los astronautas para una protección contra la radiación cósmica, aparte de proteger su salud, UroShell podría tener un final más útil en el futuro de los viajes espaciales.

"Estos elementos, debido a su utilidad en la protección contra la radiación, podrían servir como componentes estructurales para futuras bases lunares o marcianas, representando un desafío en el diseño de la arquitectura espacial", comenta la experta.

Pero ¿Cuál sería el material ideal para un hábitat que nos proteja de la radiación cósmica? La respuesta podría encontrarse en matrices poliméricas hidratadas, generadas a partir de la reutilización de nuestros propios recursos en escenarios tan agrestes como el infinito espacio.

 

Una respuesta positiva

Cabe señalar que el proyecto peruano compitió frente a startups enfocadas en temas diversos como el lanzamiento de satélites, el uso de la electrónica y la nanotecnología en el sector espacial.

“Tuve la oportunidad de conversar con astronautas de Japón, Australia y Turquía, así como con ingenieros de Blue Origin y especialistas vinculados a programas espaciales internacionales, incluidos expertos con experiencia en el desarrollo de plataformas orbitales como la Estación Espacial Internacional. Varios de ellos mostraron interés en nuestro trabajo y expresaron su disposición a mantener comunicación para explorar posibles sinergias futuras”, destacó Rojas Barnett.

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Nataly Rojas
Nataly Rojas se reunió con Koichi Wakata, figura de la astronáutica internacional.

El proyecto nacional fue el único de los finalistas que se enfocó en trajes espaciales, por lo cual ha causado interés en astronautas de diversas nacionalidades. Y es que no solo protege la salud de los viajeros espaciales, les brinda también confort y una muy útil forma de protegerse de la temida radiación espacial.

 

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