Asimismo, la rigidez y la tumescencia. Esto último, se produce cuando el pene se hincha de sangre gracias a la excitación sexual y notaron que había una diferencia de hasta un centímetro entre los hombres que habían dejado de fumar y los que no. Además, la velocidad de inicio de la excitación, fue mayor entre los que dejaron de fumar, siendo cinco veces más rápidos que los que continuaron fumando.