“La mayor amenaza, creemos, con el coronavirus es en realidad las gotas más grandes. Gotas de saliva, mocos. Gotas que casi parecen lluvia, si quieres, cuando alguien estornuda. Esas gotas son lo suficientemente grandes como para que la gravedad aún actúe sobre ellas. Por lo general, dentro de unos dos metros de abandonar el cuerpo de alguien, esas gotas más grandes e infecciosas caerán al suelo. De ahí viene la regla de los dos metros", agregó.