En 2017, exhibió una colección de vendas de primeros auxilios hechas con hojas de plátano. Servían para quemaduras leves y se diseñaron para varias zonas del cuerpo, como el brazo, la muñeca y los dedos. Lo curioso es que este producto llegó a Milán, pero fue planteado cuando ella también estuvo en Suiza: “Fue gracioso porque yo estaba trabajando con una planta que no existía en Suiza, no crece, después de esa experiencia, trabajo con las plantas y los conocimientos del lugar”, recalca.