Tras una entrevita con Indiewire, los hermanos Duffer admitieron que aunque los nuevos personajes pueden acabar encariñando con la audiencia, pensaron que sería más práctico concluir la historia en el tiempo que queda, en lugar de postergar el final añadiendo nuevas temporadas. «Pero piensas “¿a alguien le sigue importando (la serie)?” cuando estás en tus momentos oscuros. Y luego, si te atreves a aventurarte en Twitter, lo que siempre es una mala idea, te encontrarás con gente que dice ‘Ya ha pasado demasiado tiempo, ya no me importa’. Y pensé: ‘Vale, quizá hayamos dado con algo bueno’. Será importante. Esa es la filosofía, y parece que ha funcionado. Lo mismo ocurre con la quinta temporada: lo más importante para nosotros es hacerlo bien y no precipitarnos. No quiero que se demore mucho por los chicos, no podemos tardar 10 años. Así que tendremos que avanzar a un ritmo decente. Pero la prioridad es hacerlo bien».