Al pisar una cucaracha y matarla, se pueden esparcir numerosas bacterias por el ambiente, lo que podría provocar asma o alergias al ser inhaladas. Este insecto, perteneciente a la orden Blattodea, es conocido por transmitir diversas enfermedades, como la salmonella, debido a los patógenos presentes en su cuerpo, excrementos o saliva.