La cinta (adaptación de la novela No se lo digas a nadie, de Jaime Bayly) estuvo dirigida por Francisco Lombardi. El protagonista, Joaquín Camino es un joven universitario que, a pesar de ser de una clase acomodada y tener todas las oportunidades, vive en conflicto con él mismo a causa de su homosexualidad, pues debe enfrentarse a la doble moral de la sociedad limeña. Después de vivir un tórrido romance con Gonzalo (Christian Meier)y caer en las drogas, decide irse al extranjero. Este es el primer largometraje hecho en el Perú, cuyo personaje principal es gay.