El informe de este año incluye más recomendaciones para que las personas y las organizaciones puedan protegerse contra los ataques. Lo más importante que deben hacer las personas es prestar atención a lo básico: activar la autenticación multifactorial, aplicar parches de seguridad, elegir cautelosamente quién tiene acceso privilegiado a los sistemas e implementar soluciones de seguridad modernas de cualquier proveedor reconocido. La empresa promedio tiene 3,500 dispositivos conectados que no cuentan con protecciones básicas, y los atacantes se aprovechan. Además, es fundamental detectar los ataques lo antes posible. En muchos casos, el resultado de un ciberataque se determina mucho antes de que este inicie. Los atacantes utilizan ambientes vulnerables para obtener acceso inicial, vigilar y causar estragos por medio de movimientos laterales y cifrado o exfiltración. Por último, como lo indica el informe de este año, no se puede ignorar el elemento humano. Existe una escasez de profesionales de seguridad —un problema que tanto el sector privado como los gobiernos necesitan abordar— y las organizaciones deben incorporar la seguridad como parte de su cultura.