La autora recomienda aceptar que ya termino. “La esperanza es un gran detractor en nuestro propósito”, dice, y anota que no hay que buscar explicaciones ni razones ni porqués, pues eso solo nos estancará. Recomienda cortar por completo con la otra persona por 30 días: no llamarla, no espiarla en sus redes sociales y lo más importante: no mantener relaciones sexuales.