“Taxi Driver”, obra maestra de Martin Scorcese, con Robert De Niro y Jodie Foster en el elenco principal, retrata de una manera cruda pero exacta la realidad de muchas personas con problemas: la soledad y abandono les lleva a actuar de manera violenta. De manera similar, John Hickley Jr., un joven con trastornos de Oklahoma, Estados Unidos; al ver la cinta de 1976, quedó prendidamente enamorado de Jodie Foster (quien tendría 12 por entonces y hacía de una trabajadora sexual en la cinta). Tras obsesionarse con la actriz, la siguió a la universidad donde atendía. Queriendo impresionarla, se le ocurrió disparar al presidente de los Estados Unidos de entonces, Ronald Reagan. En 1981, intentó asesinar al presidente, pero solo consiguió herirlo. Hickley acabó en prisión por el resto de su vida.