No hay una historia en sí, fuera del hecho de que los personajes se reúnen para tomarse una foto. Pero el encanto recae en ver a todos estos personajes variopintos interactuando; distintos estilos de animación uniéndose bajo un mismo techo. Princesas y villanos llegando a entenderse de una vez. Muchos fans, además, encontrarán deleite en ver a varios de los personajes clásicos desconocidos conectando con los más famosos: los Aristogatos aquí, los Tres Caballeros allá. No se asoman personajes de Pixar o de Marvel, pero fue una acertada decisión enfocarse solo en la animación tradicional, el estilo que creo la Casa de Mickey Mouse en primer lugar.